jueves, 7 de agosto de 2008

“Te estamos observando”


Los ojos del régimen cubano se amplían en la zona del malecón del municipio capitalino de Centro Habana, la crisis económica por la que hace años atraviesa el país no ha impedido que cámaras de grabación muy modernas hayan sido colocadas en las esquinas de las calles próximas al “sofá con vistas al mar” más popular del país y del mundo. Las razones argumentadas por el gobierno a la población de la zona son los continuos arrebatos a que han sido sometidos los turistas extranjeros, los policías colocados en casi cada esquina del malecón no han sido suficientes, tal parece que no son muy confiables y hasta ellos mismos serán observados las 24 horas del día.

Sino fuera por la falta de garantía de una dictadura que no respeta los derechos individuales de sus ciudadanos la población de la demarcación estuviera desbordada de alegría, pero no es así, a la preocupación que tienen los residentes de la zona por la “búsqueda” de su subsistencia ahora se suma las de cámaras de televisión que observan los movimientos de cada uno de ellos de día y de noche.

El disgusto de los pobladores de las zonas afectadas no se hará esperar, el mercado negro que ha permitido la supervivencia de muchos de ellos está siendo amenazado, los cables de televisión satelital que se pasan los vecinos para poder ver una televisión variada y libre del control estatal están siendo amonestados, el tráfico de productos y el alquiler clandestino de extranjeros de la zona corren peligro.

En un país libre éste tipo de grabación está prohibido, a no ser que los vecinos del lugar por su seguridad así lo soliciten. No dude usted que desde un lugar oculto una mano lance una piedra o corte el cable que deshaga el aparato que los observa y no cierra los ojos ni para hacerse el sueco. La tecnología usada para fines ocultos no mellará las ansías de libertad del pueblo cubano.

domingo, 20 de julio de 2008

Dos años de cárcel por diferir


Mi vecino Ramón era un preso político. Mongo, como cariñosamente le llamábamos, en los primeros años de la revolución había sido un destacado socialista que por su seriedad, preparación, honestidad y historial de lucha como miembro del Partido Socialista Popular Cubano había ocupado altas responsabilidades empresariales después del triunfo de 1959, pero en el barrio todos lo conocíamos como un contrarrevolucionario y temíamos por aquel ex-presidiario.

Con 18 años de edad, padres integrados a la revolución y años de adoctrinamiento escolar jamás pensé que podía haberme relacionado con tal antisocial, un muro de dos metros separaban el patio de nuestras casas y el primer dialogo fue inevitable. Aquel señor, anciano y muy respetuoso se ganó el aprecio de mis padres y el mío. Un día le pregunté la razón de por qué siendo tan buena persona había estado preso, me respondió, “por defender el socialismo puro”, quedé “frito”, me dijo que el mismo año en que había nacido fue sancionado a 4 años de cárcel, de los cuales cumplió dos, por haber pertenecido al grupo de la Microfracción de Anibal Escalente.

Me contó que desde muy joven se había integrado al PSP porque creía firmemente en el socialismo, que su partido había sido prohibido por la dictadura de Fulgencio Batista y que su libertad muchas veces peligró, pero que fue el régimen de Fidel Castro quien finalmente lo metió en la cárcel y lo envío al ostracismo en el cual todavía vive. Fue sancionado por un delito que no existía en el código penal vigente en la época y la única prueba que mostraron el día del juicio sumario fue una foto publicada en un diario donde saludaba, meses atrás, a su antiguo jefe del PSP Anibal Escalante.

El viejo Ramón es una persona de principios, jamás ha traicionado sus ideales, cuando le pregunté por qué no había pedido asilo político y se había marchado a Estados Unidos, me sonrió, se levanto de su asiento con la lentitud que caracteriza a un anciano, se dirigió a su habitación, a los pocos segundos regresó y mientras mostraba alegre su carné de miembro del Partido Socialista Popular me dijo, “todavía soy socialista”.

sábado, 12 de julio de 2008

¿Cambio o más de lo mismo?

Como todo cubano estaba a la expectativa de esta primera intervención de Raúl Castro en la Asamblea Nacional del Poder Popular. El nuevo jefe de gobierno en, los primeros meses de su mandato, había demostrado algo del pragmatismo por el cual lo identifican. Todavía espero de esta sublime asamblea de comunistas algo de realismo, para ser más preciso, aguardo por un gran paquete de medidas económicas que aumenten aun más las probabilidades de un verdadero cambio como el que ambiciona la mayoría del pueblo cubano.

En casi 50 años de existencia del comunismo en la isla por primera vez escucho un discurso más realista. En nuevo concepto de Raúl Castro sobre el modo de distribución de la riqueza abre la esperanza de reformas económicas, “Socialismo significa justicia social e igualdad, pero igualdad de derechos, de oportunidades, no de ingresos. Igualdad no es igualitarismo”, dijo.

Desde esta tribuna quisiera recordarle a Raúl que esa noción que tiene de justicia social y de igualdad vale también para el inicio de reformas democráticas. La creciente sociedad civil cubana debe de tener igualdad de derechos y de oportunidades, porque existen diferentes formas de pensar y no es correcto mantener el “igualitarismo” en las ideas; en ese campo también se necesita de justicia social y de igualdad.

Reconciliación Nacional, reformas económicas y políticas debieran ser el primer punto del orden del día de la flamante Asamblea Nacional Cubana. El país necesita urgentemente la democratización, la liberación de las fuerzas productivas y el apoyo de la comunidad internacional.

sábado, 5 de julio de 2008

“El país pequeño acosado por el imperio del norte”.

Si he dicho en otras ocasiones que el gobierno cubano comete un gran error al aferrarse a un sistema económico y político óbstelo e inviable, también quería referirme a lo desacertada que ha sido la política internacional de los gobiernos de Estados Unidos hacia el régimen cubano durante casi 48 años.

Revisando el comportamiento de la balanza comercial cubana en el año 2007, según el Ministerio de Comercio Exterior de Cuba, el valor de las exportaciones cubanas aumentaron a 3.701 millones de c.u.c y el de las importaciones a 10.082 millones de c.u.c con un déficit comercial de 6. 381 millones de c.u.c , observando las cifras puedo concluir que el embargo estadounidense no ha tenido la efectividad deseada y que su errada política le ha permitido al gobierno cubano, durante todos estos años, justificar su déficit comercial con el embargo cuando todos sabemos es producto de la ineficacia de su sistema de producción. Si además agregamos que en el propio año 2007 la Asamblea Generalmente de Naciones Unidas votó de forma abrumadora, por 184 a favor y 4 en contra, el levantamiento de las sanciones comerciales de Estados Unidos hacia la isla diríamos que el gobierno americano está completamente sólo en su política comercial hacia el país.

Las sanciones económicas impuestas unilateralmente por la primera potencia mundial ha repercutido internacionalmente a favor del gobierno de la Habana, el régimen ha sabido vender bien su imagen de “país pequeño agredido por el gigante del norte que amenaza su independencia nacional”. Pero no sólo eso, sino que esa política le ha permitido al régimen dictatorial adoctrinar al pueblo cubano con el odio hacia Estados Unidos y a los cubanos exiliados en Miami, justificar sus fracasos económicos durante décadas y reprimir a la oposición interna acusándolos de “mercenarios al servicio del imperio que no cesa en sus aspiraciones de apoderarse de Cuba”.

Soy de los que piensa que la política de aislamiento comercial por parte de Estados Unidos no ha beneficiado la transición democrática en la isla. Creo que el levantamiento de las sanciones económicas a la isla posibilitaría el acercamiento del pueblo americano al pueblo cubano y eso derrumbaría los argumentos esgrimidos por la dictadura por casi 50 años. Mantener a Cuba aislada permite al régimen manipular la información a su antojo y justificar cualquier tipo de represión a la creciente oposición Cubana, un cambio de política desenmascararía a la dictadura ante su pueblo, y ayudaría más eficazmente a la democratización de la isla.

miércoles, 2 de julio de 2008

Necesitamos un gobierno con vista larga.


Según afirmaron ayer expertos de la Oficina Nacional de Estadísticas y del Centro Iberoamericano para la Tercera Edad por primera vez en el 2020 habrá más ancianos que niños en Cuba debido a la elevación de la esperanza de vida, alrededor de 78 años, y a una disminución de la natalidad. Si además agregamos que más de 20 000 cubanos, la mayoría jóvenes, emigran hacia otros países anualmente en busca de mejores condiciones de vida podríamos señalar que el gobierno cubano se enfrentará a una previsión típica de los países desarrollados, con la alta diferencia de que en nuestro país hay una crisis del sistema económico y político que dura más de 18 años y que no se sabe cuanto tiempo más subsistirá.

A los jubilados cubanos de hoy sus pensiones, a cargo de la Seguridad Social, apenas les alcanza para comer la primera semana del mes y se ven obligados a seguir trabajando en empleos estatales menos remunerados, a ejercer cualquier otra profesión en el mercado negro o a vivir de la caridad de sus familiares en el exterior. Los ancianos de la Cuba de hoy han aportado toda una vida de trabajo a un sistema económico y político que durante toda la vida le ha sido vendido como el más justo y el más humano, sin embargo la realidad es bien diferente, muchos están obligados a trabajar hasta el último día de su vida porque el gobierno es incapaz de devolverles adecuadamente las prestaciones que ellos aportaron en su vida laboral.

Las previsiones para el futuro en la isla las veo muy mal. El régimen cubano integrado por ancianos, con condiciones de vida muy distantes a la del resto de su generación, lleva casi 50 años en le poder y sigue enfrascado, con su batalla de idea dentro de la isla, en mantener el estado de las cosas en el país, negando en todo momento las reformas económicas y políticas que el pueblo les exige.

Al régimen totalitario de Cuba les digo que su tiempo se ha acabado, que inicien reformas democráticas desde sus propias filas, que todo es posible. Lograr la unidad de los cubanos sin discriminación ideológica es la tarea número uno en el que debe enfrascarse todo cubano que ame a su nación. Estamos contra el reloj, el tiempo pasa y el daño con los años será mayor.

sábado, 28 de junio de 2008

El Sentido de la Propiedad en Cero


La idea de la socialización de las empresas para que los trabajadores se sientan propietarios de los medios de producción en Cuba ha sido un rotundo fracaso. Los trabajadores cubanos no se sienten interesados en que las producciones de sus empresas vayan en constante ascenso y calidad, sus criterios sobre las mejorías de sus condiciones de trabajo y el aumento de sus salarios son constantemente ignorados por sus jefes, quienes a su vez, se encuentran limitados por el exceso de centralización de las decisiones económicas. El cubano de hoy asocia la propiedad socialista con la propiedad del gobierno y la de su presidente, se aleja cada vez más del criterio socialista de que los trabajadores son los propietarios de los medios de producción.

Lo bajos salarios que reciben de sus empleadores, que apenas les alcanza para comer los primeros quince días del mes, han provocado el saqueo constante de los recursos propiedad del Estado; no solamente se ha perdido el criterio de propiedad, sino que ha servido para malograr valores necesarios para que una sociedad avance hacia un estadio superior, se ha perdido el respeto a la propiedad estatal. En los sistemas capitalistas democráticos generalmente son los dirigentes los que se apropian de los recursos del Estado, en el nuestro es habitual que lo haga cualquiera.

Tal estado de las cosas en Cuba no solamente afecta los valores relacionados con el respeto a la propiedad ajena, sino que veo el daño mucho más allá, se ha perdido el respeto al Estado y el aprecio a la independencia nacional. El daño, que el amo del sistema económico y político actual en Cuba, le está haciendo al pueblo cubano traspasa los límites de la independencia nacional. No permitir que el cubano pueda crear sus propias empresas individuales desarrollándolas sin límites, y el deterioro constante de las empresas estatales con tecnologías obsoletas e improductivas pudiera dar al traste en un futuro con la tatareada independencia nacional. Le recuerdo al régimen cubano que el sentido de la nación surgió con el modo capitalista de producción, que la independencia cubana se podrá conservar siempre y cuando los cubanos podamos participar libremente en todas las decisiones políticas y económicas del país. No realizar reformas a tiempo podría entregar el país en bandeja al mejor postor y lo peor de todo, el cubano de adentro no tendrá dinero, valores morales y poder para hacerle frente a la invasión de capital extranjero que se avecina.

jueves, 26 de junio de 2008

Chasco a Borbotones

Las últimas noticias que he recibido de personas normales en la isla no son nada halagüeñas.

Después de los primeros meses del gobierno de Raúl las medidas que se suponían iban a hacer un cambio para el cubano y que llenaron de optimismo a muchos se han desvanecido. La esperanza y el furor de las primeras medidas del nuevo presidente de la isla se han empantanado, desde allí he sabido de una nueva ola represiva contra los vendedores ambulantes, esos que en las calles venden artículos y comidas hechas en casas, que alivian su situación económica y las de los cubanos. La mayoría son personas de avanzada edad, jubilados y pensionistas que en la primera semana del mes gastan en alimentos sus exiguos pesos cubanos recibidos como compensación de toda una vida de trabajo.

La policía cubana tiene tomada las calles de la capital, en alguna zona como en el famoso mercado de Cuatro Caminos en cada esquina hay uno. Los precios de los productos del Mercado Agropecuario, en pesos cubanos, han subido precipitadamente y muchos se quejan con lágrimas en los ojos. En los mercados de recaudación de divisas, que venden en c.u.c, ya el aumento se había notado. La subida de salario que había ilusionado a muchos cubanos no han aliviado nada, con cada aumento los precios en los mercados suben un por ciento mayor.

El pueblo cubano está muy enojado, las quejas recibidas en millones de reuniones autorizadas por la dictadura no han tenido respuestas significativas, el permiso de salida del país que se suponía iba a ser flexibilizado no acaba de llegar. Los cambios anunciados que habían llenado de satisfacción al pueblo no despuntan, la frustración es total. El estado de las cosas en Cuba va para peor y junto camina de la mano la frustración generalizada, el sistema imperante en la isla demuestra una vez más su incapacidad para resolver la situación crítica del cubano de a pie. Los intereses de la elite gobernante están por encima de cualquier cambio que otorgue libertades individuales. Con tales, personajes no creo en una democratización de la isla a corto plazo.